Muchos han sido los estudios, inventos y avances de la humanidad, para imitarla, pero nada como la luz natural.
Cualquier época del año, tiene una luz especial, disfrutarla y aprovecharlas todas es un objetivo, de ahí la importancia de buscar recursos.
Las cortinas de cristal se han convertido, en la gran solución y en lo más demandado en viviendas y locales dedicados a la hostelería. Son unos cerramientos con acristalamiento vertical, no llevan perfilamiento, lo que supone que estéticamente, den sensación de ligereza y apenas sean perceptibles.
Al correr las hojas, se giran de forma batiente, quedando así plegadas una sobre otra y en un extremo. El cerramiento ocupa un espacio mínimo, prácticamente pasa inadvertido.Las ventajas más destacables, son sobre todo en esta parcela de lo visual, ya que no provocan ningún impacto, respetando el hábitat en el que sea instalada (playa, plaza histórica, urbanización).
Una terraza puede ser abierta o cerrada según la necesidad y la climatología de cada momento, de forma sencilla que no requiere de ningún esfuerzo. Cada hoja de la cortina de cristal, se desplaza de forma independiente, además puede hacerlo en ambos sentidos, deslizándose por el carril inferior. Los carriles se realizan en aluminio y soporta perfectamente el peso, de las hojas que forman la cortina.
Los rodillos, son de plástico de alta resistencia y nivel de durabilidad, a pesar de los fenómenos climatológicos atmosféricos, que le toque resistir. El cristal templado es el empleado, con lo cual hablamos de seguridad ante cualquier tipo de rotura, además se pueden elegir distintos grosores. El aislamiento térmico que se consigue, al igual que el acústico, son muy valorables, aunque no son del 100% como en otras opciones de cerramiento.
El mantenimiento es casi nulo, ya que en el caso de la limpieza, por ejemplo, es sencilla y no conlleva ningún riesgo. Se puede realizar cómodamente, se limpia cuando está cerrada y por ambas caras, cada hoja. Técnicamente el montaje, es otra de las ventajas, que colocan la balanza a favor de las cortinas de cristal, ya que no requiere prácticamente de obra y se instala de forma rápida y limpia.
La condición para poder realizar dicha instalación, es que se disponga de techo en la zona elegida, ya que el carril superior debe ir fijado, con seguridad. La versatilidad que ofrece, es un atractivo añadido, ya que puede estar abierta, cerrada de forma parcial o cerrada herméticamente y el resultado visual, siempre es el mismo. La eficiencia energética, es sobresaliente con este sistema, la factura de la luz será la gran beneficiaría.
Si queda alguna duda, de este innovador sistema de acristalamiento, lo mejor es consultarlo con profesionales, sin duda quedará convencido.