Sin importar si se trata de jarrones, adornos para fiestas o lámparas, la cristalería es un material netamente decorativo, brinda elegancia, luminosidad y puede adaptarse a diferentes estilos sin ninguna dificultad, el único problema es tenerla limpia y cuidada, por eso te mostraremos los mejores trucos para mantener los objetos de cristal relucientes, con métodos infalibles y sin muchas complicaciones.
Los adornos de cristal que tienes en tu hogar seguramente son muy bellos y te encantan, pero te dan demasiado trabajo para poder mantenerlos brillantes. Siguiendo estos pasos podrás dejarlos como nuevos sin tener que dedicarles demasiado tiempo, tampoco será necesario que inviertas grandes sumas de dinero en productos extremadamente costosos.
Si bien los tips que te hemos dado anteriormente son perfectos para cualquier objeto de cristal, lo cierto es que algunos necesitan una pequeña atención extra. No todos tus adornos son utilizados para el mismo propósito y por ello es importante que sepas como darles un cuidado distinto si así lo prefieres.
Son sumamente delicadas, por suerte solo las utilizamos en ocasiones especiales. Es mejor lavarlas con agua tibia en lugar de caliente, pues el cristal tiende a ser muy delgado y por ende las altas temperaturas pueden crear algunas fisuras.
El método de sumergirlas en agua no funciona bien con los cristales tallados en general, en este caso tu mejor opción es lavarlas a mano, una por una con ayuda de un jabón neutro bastante ligero y frotándolas con un paño muy suave que no deje restos de pelusa, además se deben secar al natural siempre.
No solo cumplen perfectamente su labor, además dan un toque especial en la decoración, sobre todo cuando se tiene alguna reunión importante, pero antes de renovar la cantidad de licor es importante lavarlas con sumo cuidado. Para ello nuestra recomendación es que sustituyas el alcohol y vinagre por zumo de limón, cumplirá con las mismas funciones, pero evitaras el riesgo de no sacar los restos completamente y que luego la bebida tenga mal olor o sabor.
No importa si son de estilo chandelier o unas de pared mucho más modernas, limpiar las lámparas de cristal siempre resulta en extremo complicado, pero es algo muy necesario hacerlo constantemente porque el polvo opaca gran parte del brillo.
Utiliza un cobertor de tela suave para que puedas colocar las lámparas, y poco a poco limpia cada uno de los cristales con ayuda de un paño que no deje restos de pelusa y una mezcla de agua, unas gotas de vinagre y detergente líquido, luego con otro paño del mismo tipo retira la mezcla con agua limpia y tibia.