Huir de los combustibles y caminar hacia las renovables es la corriente, en cualquier campo.
Continuamente escuchamos noticias sobre automoviles, diesel, gasolina, híbridos, eléctricos… Los avances tecnológicos han ido evolucionando, hacia la mínima contaminación y el máximo ahorro.
Esa tendencia también la encontramos, en el mundo de la construcción, por las nuevas normativas y por los logros en los procesos de fabricación.
Usar ventanas y cristales para conseguir ahorro energético, ya es una realidad, pero nada para y se trabaja en investigación continuamente.
Generar nuestra propia energía se ha convertido, en el gran proyecto, por ello las placas fotovoltaicas son cada vez más demandadas.
Al leer esta pregunta, todos pensamos: Eso sería maravilloso.
Eso debieron pensar también, en los laboratorios New Energy Technologies, ya que son los responsables de un líquido, que dará esa propiedad a cualquier cristal.
Carbono, nitrógeno, hidrógeno y oxígeno y a partir de esto, se forman pequeñas células fotovoltaicas orgánicas.
La luz que se absorbe, pasan por unos canales conectados al marco, de la ventana y ahí se produce la extracción, de energía.
El siguiente paso es su uso, puede ser inmediato o quedar almacenado, en una especie de batería.
El material de revestimiento, solo capta la luz ultravioleta, con lo cual es transparente y permite pasar la luz solar. Su resistencia está garantizada( según sus creadores), para 25 años y su capacidad de producción de energía será, 50 veces mayor que un panel fotovoltaico, tradicional.
Otra ventaja destacable es, que no solo funciona con el sol directo, continúa funcionando en días nublados o en momentos de sombra.
Las Solar windows, podrían empezar a comercializarse en dos años, sin duda se podrían convertir, en una auténtica revolución.
La energía generada en viviendas, edificios, centros públicos… Gracias a las ventanas fotovoltaicas es, en la actualidad un ideal.
Los recubrimientos se realizan en el interior, de las ventanas, para protegerlos de fenómenos externos.
El líquido se puede adaptar, a cualquier proceso de fabricación del vidrio, incluso revestir cristales ya existentes.
Los hilos transparentes del vidrio, son fotones de electricidad y permiten que la visualización sea perfecta. A parte de todo lo dicho, sirven como aviso para las aves, evitando que choquen.
La ola ya parece imparable, las nuevas tecnologías en el sector, ya están siendo decisivas en el ahorro de energía y aprovechamiento térmico.
El futuro de las instalaciones en cristal, cada vez está más cerca.